La palabra, como señala Jacques Lacan, es, cuando se expresa en un psicoanálisis, una palabra que libera. La palabra es el medio por el cual el sujeto se libera de sus opresiones, de sus síntomas neuróticos, y de la angustia de estar perdido y no saber los motivos de su padecimiento emocional. No cualquier palabra, sino la palabra que encuentra su autorización en el dispositivo terapéutico del Psicoanálisis.